martes, 27 de agosto de 2013

Movimiento Vientos del Pueblo ante la intención del gobierno de explotar el petróleo del Parque Nacional Yasuní

Yasuní
  1. La iniciativa Yasuní ITT constituyó una farsa desde su origen. Tan sólo fue una excusa para legitimar la política extractiva y devastadora del régimen embaucando a unos cuantos ecologistas, ongs y despistados. Según una reconocida ambientalista, en Copenhagen, en el año 2009, cuando un emisario del gobierno estuvo por concretar un convenio por 1000 millones de dólares, recibió una llamada de Alexis Mera ordenando que ese acuerdo no sea firmado. El gobierno disfrazó su carácter pro-imperialista con un falso ecologismo. Los tratados, protocolos ambientales, o "iniciativas" como las del ITT  son sólo una fachada para encubrir la necesidad concreta del sistema de proveerse de los recursos naturales, cumplen una función legitimadora. Si China o Estados Unidos requieren los yacimientos petroleros de la región o del Ecuador los explotarán sin interesarles impactos ambientales o sociales, o si éstos están ubicados en zonas protegidas.
  2. Todo el cuerpo legal al igual que las políticas y declaraciones del gobierno son profundamente contradictorias. La constitución “verde”, que fue promocionada como la primera  del  mundo en dotar de derechos a la naturaleza, es la misma que garantiza la explotación de los recursos naturales y los declara ya no propiedad del pueblo sino del Estado, el cual se reserva el derecho de explotarlos en caso de “interés nacional”. Esa misma demagogia se hace evidente en el artículo 398 donde hablando sobre la consulta previa se manifiesta “Si del referido proceso de consulta resulta una oposición mayoritaria de la comunidad respectiva, la decisión de ejecutar o no el proyecto será adoptada por resolución debidamente motivada de la instancia administrativa superior correspondiente de acuerdo con la ley.” Una burla.
  3. La corresponsabilidad de la comunidad internacional de la que habla la militancia de Alianza País es un engaño que busca tomar desprevenida a la gente sin mayor conocimiento político. Se esperaba según el gobierno que los mismos países imperialistas que pretenden explotar nuestros recursos naturales financien gratuitamente dejarlos bajo tierra ¡Qué ironía!
  4. El Parque Nacional Yasuní está siendo intervenido desde hace varias décadas. El gobierno no pretende explotar sólo el ITT sino legalizar la explotación del bloque 31. Obviamente la voracidad del capital irá consumiendo por partes un pastel muy jugoso para él. Este no es el único caso de presencia de industrias extractivas en áreas protegidas, también las mineras imperialistas están recibiendo concesiones en dichas zonas como es el caso de Iamgold en el Parque Nacional El Cajas.
  5. La utilización de la “mejor tecnología” para la explotación del Parque no es una garantía para evitar desastres ambientales. En el mundo ocurren derrames de manera frecuente sobre golfos, fuentes de agua, ríos, etc. Y en el Ecuador se dan más de 60 derrames petroleros al año según un artículo publicado por la BBC de Londres. La intervención causará un perjuicio notable a la biodiversidad existente dentro del PNY.
  6. En el PNY están presentes los pueblos no contactados Tagaeri y Taromenane, quienes se mantienen en aislamiento voluntario y se niegan a insertarse en la  modernidad capitalista. Sin duda el ingreso de las petroleras vulnerará a estas comunidades y no sería nada extraño su aniquilación –como la historia lo demuestra- al representar  un obstáculo para los intereses colonizadores del imperialismo y el gobierno.
  7. El aprovechamiento de los recursos naturales entre ellos el petróleo, la  minería y el agua, representan sectores estratégicos para los intereses del capital imperialista. Para ello cuenta con el apoyo de los gobiernos títeres como el de Correa, los cuales dan las garantías jurídicas, políticas, económicas y militares para su operación.
  8. La lógica estructural del capitalismo, conformada en base a procesos intensivos de acumulación donde los burgueses no pueden detener ni un segundo la producción y el consumo, lo lleva a desarrollar una dinámica depredadora. Cada vez el mercado mundial requiere con mayor intensidad materias primas, especialmente petróleo y minerales, para que las industrias de los países imperialistas funcionen. ¿De dónde sacan esos recursos? Especialmente de países semicoloniales como el nuestro, de economías primario-exportadoras que tienen una función subordinada en la división internacional del trabajo. El gobierno habla de cambiar de matriz productiva cuando toda su  acción se orienta a la re-primarización de la economía ecuatoriana. Mantiene el ciclo que fue iniciado por el cacao y la cascarilla, continuado por el banano y el petróleo, y ahora por la minería. Cada uno de esos “booms” fueron vendidos por las clases dominantes como una puerta al desarrollo nacional, pero ninguno hizo más que enriquecer a los grupos monopólicos, mientras el pueblo nunca vio los tan promocionados  beneficios.
  9. La explotación del PNY no es sino un eslabón más de la política extractivista y entreguista del gobierno. Hay que defender el Yasuní, así como hay que defender todas las zonas donde las corporaciones imperialistas pretenden depredar y saquear los recursos naturales con colaboración del gobierno. No caben las medias tintas, no puede haber posiciones o gente a favor del gobierno, o de sus "obras" y que critica sólo lo del Yasuní; o gente que vive cómodamente en el sistema capitalista y lo defiende a capa y espada pero sale a protestar únicamente por este tema; o los que se hacen los despistados ante el desarrollo de la mega-minería en el país. El asunto va más allá, para poder entablar una lucha real y consecuente no podemos hacerlo con el puro emocionalismo pequeño burgués, debemos comprender que la explotación del Yasuní y de todas las zonas del planeta se llevan a cabo no sólo por la "perversidad" de los gobernantes de turno, sino por la misma lógica de acumulación que requiere el capital para seguir valorizándose, lo que lleva y llevará siempre a los burgueses a depredar hasta el último rincón de la tierra por conseguir mayores ganancias. Solo comprenderemos esto cuando entendamos que el asunto va más allá del tema estrictamente ecológico, siendo un problema esencialmente económico que no puede ser resuelto sin derrumbar el sistema actual.
  10. ¿Acaso la resistencia puede ser impulsada por personas abiertamente burguesas como Alberto Acosta, Ivonne Bakki, Roque Sevilla, Norman Wray, o por organizaciones reformistas u ongs ecologistas, por personajes como Cholango -aliado del gobierno- o Lourdes Tibán -socia de la Corporación Empresarial Indígena que invertía en minería-? ¿Puede ser promovida por aquellos quienes además apoyaron al gobierno en sus inicios? ¿Puede ser incitada por las ongs que reciben fondos de los mismos países imperialistas que explotan nuestros recursos? Estos personajes y organizaciones lo único que buscan es hacer plataforma politiquera para las próximas elecciones y matar la resistencia en el marco de la legalidad e institucionalidad burguesa. ¿Nos podremos unir con los burgueses para luchar contra el extractivismo? ¿Nos podremos juntar a los reformistas que se trepan a cada lucha que aparece para hacer plataforma y luego desarmarla? Los intereses son radicalmente distintos, no podemos ir a la cola de estas organizaciones, sino gestar nuevas variantes que representen genuinamente los intereses populares.
  11. Es importante contrarrestar la manipulación mediática del gobierno sobre la opinión pública. Es clave multiplicar los espacios de discusión, de debate, de propaganda utilizando todas las herramientas a nuestro alcance.
  12. Nuestra resistencia no puede estar marcada simplemente por la coyuntura, no puede ser una moda. Debemos comprender racionalmente la relación entre la explotación del PNY y la dinámica económico-social del sistema, ello nos permitirá construir una posición realmente consistente, consecuente, comprendiendo que evidentemente debemos actuar en las coyunturas con toda la decisión y fuerza, pero además que la lucha social requiere organización y estrategias a largo plazo para combatir a este sistema en su conjunto. Hay que defender la vida, la naturaleza, pero no sólo de vez en cuando, no sólo porque es el Yasuní, no sólo este momento sino siempre, con acciones organizadas, con objetivos, con una práctica política constante, y con una concepción definida sobre el sistema actual.
  13. Debemos unir a todos los que se pueda unir por fuera de los politiqueros oportunistas que sólo ven en esto una plataforma electoral. Juntar a las organizaciones revolucionarias y progresistas, a las personas con un interés genuino y sincero, a las comunidades afectadas, a la juventud, para formar un torrente que no luche sólo por el tema del Yasuní sino globalmente contra la política extractiva del régimen.
  14. A la vez que se lucha por el Yasuní se debe luchar por los derechos de los trabajadores, de los estudiantes, de las comunidades campesinas, de los pequeños comerciantes. Es decir debemos combatir toda la política anti-popular del gobierno rebasando la corporativización y criminalización emprendida por éste. La resistencia continúa…
¡No se puede luchar por el Yasuní sin luchar contra el extractivismo! 
¡No se puede luchar contra el extractivismo sin luchar contra el gobierno!
¡No se puede luchar contra el gobierno sin luchar contra el capitalismo!
¡No se puede luchar contra el capitalismo sin combatir al reformismo!

domingo, 25 de agosto de 2013

Revista Conciencia Revolucionaria No: 37


Artículos:
1. ¿Cambio de la matriz productiva o modernización estatal reprimarizante?
2. Reforma a la Ley de Minería: Adecuando el arco legal para el saqueo imperialista
3. Recuperar la riqueza crítica y transformadora del marxismo
4. La comunicación masiva como recurso del poder en el contexto de la aprobación de la Ley de Comunicación en el Ecuador
5. Anotaciones sobre la historia del revisionista Partido Comunista del Ecuador
6. Reforma al Código Laboral

lunes, 19 de agosto de 2013

Cambio de la matriz productiva o modernización estatal re-primarizante

yasuní

Cambio de la matriz productiva o modernización estatal 

re-primarizante

Editorial de la Revista ConCiencia Revolucionaria No.37

Cambio de la matriz productiva o modernización estatal re-primarizante

En la actualidad el slogan de moda de la Revolución Ciudadana es el “cambio de la matriz productiva”. Éste es definido como el eje central de la gestión estatal para los próximos años, que según el Plan Nacional de Desarrollo permitirá alcanzar el vanagloriado e indefinible Sumak Kawsay. Constituye un lugar común en el discurso gobiernista repetido incesantemente ya no sólo por el presidente, sino por la vicepresidencia, a través de todos los medios oficiales y privados que, a través de cadenas y un permanente pautaje publicitario, se encargan de convertir en verdad una mentira repetida más mil ocasiones. Esto quiere configurar en el imaginario colectivo una idea de “cambio”, de “dejar atrás el pasado”, actuando como un recurso discursivo del poder que pretende nublar la realidad concreta.

Pero, ¿qué significa realmente cambiar la matriz productiva? Esto implica, según el gobierno, “dejar de depender de la economía extractiva, aumentar el peso de la industria nacional, aplicar medidas proteccionistas y tributarias, y desarrollar las nuevas industrias estratégicas, especialmente la petroquímica, refinación y energía”.

La re-primarización de la economía ecuatoriana y la dependencia del extractivismo
Ahora bien, para desentrañar la falsedad de todo esto, debemos ir por partes. ¿El Ecuador va a dejar de depender de la economía extractiva y de ser un país primario exportador gracias a la revolución ciudadana? Evidentemente no. Este gobierno depende totalmente de la economía extractiva, especialmente del petróleo, el cual representa más de 17 000 millones de dólares en ingresos anuales para el Estado, lo cual no se ha logrado sólo por las famosas “renegociaciones”, ni por mejoras productivas, sino especialmente porque el precio del barril en el mercado internacional ha estado sobre los ochenta dólares, llegando a en ocasiones a sobrepasar los cien dólares. Esto ha permitido al gobierno un nivel de gasto sin precedentes.

Desde  los años setenta que inicia la explotación petrolera, el Ecuador ha dependido de ésta como fuente principal de recursos, lo que ha sido utilizado también por este gobierno aunque combinado con una política tributaria exhaustiva, convirtiéndose estos dos en los principales ingresos estatales. Ahora además se viene una mayor explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, después de que fracasara la iniciativa del gobierno por conseguir fondos de la comunidad internacional. La farsa de la campaña de recolección de fondos sólo fue una excusa para legitimar la acción devastadora y extractiva del gobierno que embaucó a ecologistas, ongs y despistados. La voracidad imperialista sigue su dinámica y en ello cuenta con un cómplice predispuesto disfrazado de verde agua.

A esto hay que añadir que éste gobierno es quien inaugura la minería a gran escala en el Ecuador, lo que, además de provocar un enorme impacto ambiental y social, tiene un efecto real de re-primarización de nuestra economía, acentuando el papel subordinado del país en la división internacional del trabajo, que nos mantiene como un país primario-exportador, paraíso de las transnacionales imperialistas. ¿Cómo es posible, entonces, que el gobierno prometa cambiar la matriz productiva en base al incentivo de la producción de materias primas como el petróleo y la minería? ¿Acaso los gobiernos que estuvieron cuando existió el auge de cacao, banano y petróleo no prometieron también que iban a aprovechar la venta de esos productos primarios para sacar al Ecuador del subdesarrollo? De lejos, todo esto huela a cuento chino.

¿Desarrollo industrial?
El tan promocionado desarrollo industrial es una falacia. Basta con constatar los índices de participación industrial dentro del PIB y ver como si en el 2005 éste era del 13,4%, el año pasado no superó el 16%, manteniendo una economía comercial y financie­ra más que productiva. Al igual que la CEPAL en la década de los 60’s y 70’s en América Latina fomentando la política económica de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), en Ecuador esto ha sido retomado por el gobierno. Se vuelve a promocionar la vía industrial a través de la sustitución de importaciones que fracasó rotundamente con anterioridad. A pesar de todo esto, el gobierno nacional afirma que Ecuador se constituirá en el próximo Jaguar latinoamericano, haciendo referencia a los “tigres asiáticos” a los que admiran sobremanera.

En definitiva, el apoyo a las “industrias” del país no es sino un respaldo a los grupos monopólicos ecuatorianos y transnacionales que controlan sectores de la producción como de los alimentos, en donde podemos encontrar a Pronaca, Nestlé, Toni, Los Andes, Coca Cola, Cervecería Nacional, entre otros. Igual cosa sucede con el sector textil, farmacéutico y de materiales de construcción, petroquímica, etc., que según el gobierno permitirán generar las condiciones para el cambio de matriz productiva.

Por las condiciones a las que está expuesto nuestro país, en éste no se puede desarrollar la industria pesada, ésta es inexistente y los sectores industriales que existen son de baja tecnología o están en manos de corporaciones extranjeras.

Una Política tributaria intensiva
La exhaustiva política tributaria del régimen no tiene como objetivo el cambio de matriz productiva, sino garantizar los fondos necesarios para sostener los altos niveles de gasto del régimen. Aquí hay que tomar en cuenta que los ingresos del gobierno gracias a la recaudación tributaria llegan a más de 13 000 millones de dólares. Es decir una economía que no basa su desarrollo en la producción sino en los impuestos directos e indirectos.

El “proteccionismo” es una utopía en una economía condicionada y manejada por los centros imperialistas. El país no va hacia el proteccionismo burgués sino hacia una sumisión directa que es garantizada por los préstamos otorgados por la banca china y las concesiones a las empresas chinas y estadounidenses. Basta darse cuenta que el endeudamiento de Ecuador con China hasta este año alcanzará 8.177 millones de dólares y que estos enormes prestamos financieros siempre van acompañados de “acuerdos” en donde la política económica nacional debe quedar subordinada a los intereses del país prestamista.

De refinerías, hidroeléctricas y otro cuentos chinos
Otra de las falacias gubernamentales consiste en afirmar que “el cambio de la matriz energética permitirá lograr el cambio de la matriz productiva”. En esta medida debe quedar claro que la construcción de la Refinería del Pacífico, como proyecto emblemático, o la generación de energía a partir de las hidroeléctricas, no cambian la matriz productiva, estas son tan sólo condiciones para mejorar los procesos productivos pues funcionan como materias primas auxiliares. De ningún modo se ha logrado modificar “qué se produce”. Y bueno, sobre esto el gobierno dirá ¡es que estamos preparando las condiciones! Condiciones para qué habría que precisar, puesto que estos cambios están destinados a abaratar los costos de producción de las empresas capitalistas, generando perjuicios sociales a las comunidades.

Modernización estatal burguesa
Según el círculo oficial el objetivo del cambio de matriz productiva es alcanzar el Sumak Kawsay, un concepto ambiguo puesto de moda por la intelectualidad reaccionaria y que se presta para las más variadas interpretaciones.  Por su parte, los enunciados más demagógicos afirman que esto permitirá la “destrucción del estado burgués” reeditando los postulados del reformismo burgués de transición pacífica a nivel teórico, pero en la práctica es el refuerzo de esa misma estructura estatal, modernizándola y sacándola de la crisis como ha sido la misión central de esa putrefacta corriente denominada socialismo del siglo 21. Vociferan sobre una revolución en base al desarrollo del conocimiento y el talento humano, especulación falsa que se encuentra bloqueada de realización por una estructura educativa limitada por los intereses imperialistas y que detrás suyo esconde nada más que el camino hacia una elitización y mercantilización cada vez más profunda. Su proyecto insigne son las ciudades del conocimiento que representan la alianza entre el capital privado imperialista –chino, europeo, estadounidense y coreano- y el estado ecuatoriano tanto en el diseño, ejecución y resultados de dichos proyectos. Se asume como un elemento vital “dotar de valor agregado a los productos exportables”, impulso beneficioso para el monopolio agro-exportador que no garantiza a nivel interno la satisfacción de las necesidades más elementales del pueblo ecuatoriano.

Pero el asunto de fondo está en determinar si es posible o no el cambio de matriz productiva y si ello no constituye tan sólo una declaratoria institucional llena de demagogia. Para ello hay que entender primero que a nivel teórico el gobierno utiliza este concepto de una manera tergiversada y parcial, ya que identifica ese cambio con los ejes nombrados anteriormente que de por sí no significan  ningún cambio estructural.

En el tema práctico es clave comprender el carácter de la formación social ecuatoriana y de la burguesía que se desarrolla aquí. Primero que nada el Ecuador es un país semi-colonial, que cumple un papel subordinado en la división internacional del trabajo, los principales sectores de la economía se hallan controlados por el capital imperialista lo que bloquea cualquier intento “nacional” de desarrollo industrial conducido por la burguesía. Segundo, el carácter de la burguesía ecuatoriana, pues sus fracciones tanto compradora como burocrática están alineadas y entregadas en cuerpo y alma al imperialismo, que crecieron bajo su amparo y así fueron construyendo su servilismo históricamente. Tercero, nuestro país desarrolla una economía más comercial que productiva, no existe industria pesada y esto no ha variado en nada con este gobierno. Basta con saber que hasta el día de hoy los principales ingresos para el Estado y el país vienen de la recaudación de impuestos, venta de petróleo, banano, enlatados de pescado, camarón, flores, productos mineros, cacao y elaborados, manufacturas de metal, extractos y aceites vegetales, atún y pescado, café y elaborados, manufacturas de cuero, plástico y caucho, y madera. Es decir, después de casi 7 años de Revolución Ciudadana, la base productiva ecuatoriana no ha cambiado, su esencia primario exportadora perdura y es dominante, es una sociedad eminentemente agraria y comercial sumida en un mar de pequeña producción y comercio. Además cabe tomar en cuenta la estructura semifeudal que se desarrolla en grandes partes del campo ecuatoriano, donde no hay asomo de modificación de dichas relaciones y peor un desarrollo agrario industrial, pues este sólo existe para el sector agro-exportador.

Lo que ha sido definido como “radicalización de la revolución”, no es sino la modernización intensiva del aparato estatal para que sirva de una mejor manera a las necesidades actuales de acumulación capitalista. Un país dominado hasta la médula debe sentar ciertas condiciones básicas para la “inversión extranjera”.  Así lo han garantizado pues no sólo este sino anteriores gobiernos. En un momento determinado García Moreno tuvo que dar los pasos necesarios para la unificación del Estado ecuatoriano, Eloy Alfaro desarrolló una infraestructura básica que permitió conectar varias regiones del país junto al avance de la burguesía agro-exportadora que modificó la estructura estatal para sus intereses, así como la dictadura militar encabezada por el Rodríguez Lara donde el petróleo fue la promesa de desarrollo económico. Y ahora la revolución ciudadana se dota de los elementos jurídicos, políticos, económicos y de infraestructura necesarios para dicha inversión. El cambio de matriz productiva no es más que una farsa demagógica encubierta por intelectuales reaccionarios, reformistas adocenados y un gobierno que tiene clara su misión: situar a la capa burguesa burocrática que representa sin entrar en contradicciones fundamentales con los sectores compradores, y  alimentando a su vez la dominación imperialista.

Movimiento Vientos del Pueblo

sábado, 4 de mayo de 2013

Un éxito el Bloque Proletario




Este Primero de Mayo marcó tres tendencias básicas: la burocracia sindical que se extingue en medio del reformismo y la desconfianza de la mayoría de trabajadores: el gobierno que utiliza el aparato estatal para movilizar a funcionarios y alguna gente afín a su política asistencialista; y un sector que se opone a esas podridas prácticas y que busca revitalizar el movimiento popular en el país generando organizaciones nuevas con un claro componente clasista, independiente y revolucionario.


Algunos medios comentaron sobre la marea roja que marchó desde el sector del Consejo Provincial reivindicando el Primero de Mayo como una fecha de lucha no sólo contra el gobierno actual sino contra el sistema capitalista en general. Resultó muy grato juntar a obreros, campesinos, estudiantes y artistas que marchamos visibilizando de una manera rebelde, festiva, y con mucha energía nuestra posición. El bloque estuvo conformado por: Vientos del Pueblo, Coordinadora Nacional Por la Defensa de la Vida y la Soberanía, Comité deEmpresa 31 de Mayo de los trabajadores de Pintex, Brigada ObreraRevolucionaria, Voces de Libertad, y la Asociación de Centros Culturales Arte y Libertad.

El bloque marchó a lo largo de la calle Guayaquil hasta Santo Domingo, sin ingresar a la plaza porque no comulgamos con la burocracia sindical amarilla. Nos ubicamos en la parte de afuera donde se realizó un mitin, para posteriormente bajar en caravana hacia la Casa de la Cultura Rebelde. Nuevas consignas, nuevos gritos, cánticos, clowns, teatro, tambores, danza conbanderas, zanqueros, muñecos gigantes, dieron colorido y un claro mensaje: ¡Ni gobierno, ni reformismo, Basta de lo mismo! ¡Por el desarrollo de un movimiento obrero y popular desde abajo, desde las bases, revolucionario!

Este Primero de Mayo demuestra la importancia del trabajo consciente que es realizado en barrios, fábricas, centros de estudio y el campo por las organizaciones. La gente que fue parte del bloque no salió ni obligada, ni por un ticket, tampoco por novelería, sino por convicción, consciencia, por un entendimiento claro de lo que representa el Primero de Mayo. Que importante ver la alegría de los niños de Arte y Libertad con sus padres, a obreros que acudieron sin ninguna obligación sino que lo hicieron por su carácter clasista, delegaciones campesinas del oriente y la sierra que viajaron más de quince horas para hacerse presentes en la marcha, estudiantes con una definida línea proletaria, y artistas populares como Trompos y Garabatos, el bloque clown,  Corporación Quijotadas, los grupos de Arte y Libertad, que con su gran creatividad demostraron ese compromiso social tan necesario en la actualidad.

Mientras el reformismo se ahoga por su podrida práctica electoral y oportunista, crece de manera inversamente proporcional el número de militantes y de organizaciones honestas, clasistas e independientes, con una línea clara y consecuente. Con un interés real de sepultar el capitalismo y construir una nueva sociedad. El bloque proletario no es sino una expresión del trabajo que se lleva adelante en los diferentes sectores. Expresión porque el primero de mayo no es –ni puede ser- la única acción, sino que forma parte de todo un trabajo organizativo responsable y permanente.

Como mencionó algún compañero ayer: con línea y honestidad siempre se camina hacia adelante.

¡Viva el Primero de Mayo!
¡Abajo el capitalismo, el gobierno burgués y sus reformas, y la burocracia sindical!
¡Desarrollando una corriente revolucionaria nueva en el país!
 
¡Revolucionando la consciencia, evolucionando mediante la acción, 
Soplan Vientos del Pueblo para la Organización Popular!
Movimiento Vientosdel Pueblo


sábado, 27 de abril de 2013

Comunicado por el 1ro de Mayo





Despertar la organización y la resistencia proletaria es la consigna
¡Ni gobierno, ni reformismo, Basta de lo mismo!

El Primero de Mayo encierra un profundo significado para la clase trabajadora. Recuerda la lucha de los mártires de Chicago por lograr la reducción de la jornada laboral a ocho horas diarias, ello se logró en medio de la movilización ante el gobierno y los empresarios. Dicho derecho no fue una dádiva de los capitalistas, sino una conquista alcanzada por la lucha proletaria.  Gobierno y empresarios arremeten día a día contra los trabajadores con leyes que vulneran derechos reforzando la estructura de dominación, con la introducción de métodos para extraer más plusvalía, y con la represión cuando lo ven necesario ya sea mediante enjuiciamientos u hostigamiento policial.

El gobierno actual se disfraza de revolucionario para introducir de una manera más solapada precisos ataques contra los sectores populares: flexibilización laboral y desmantelamiento de la organización en el sector obrero; apertura a las transnacionales mineras, concentración del agua y la tierra, y respaldo total a los terratenientes en perjuicio del campesinado ecuatoriano; mercantilización y elitización de la educación sufrida por los estudiantes o por los que pretenden serlo; quiebra de los pequeños comerciantes y productores; persecución a los vendedores informales; etc.

En seis años los trabajadores ecuatorianos han enfrentado una serie de reformas jurídicas que pretenden coartar derechos fundamentales que anteriormente estaban garantizados. Los trabajadores del sector público fueron los primeros en ser atacados con la promulgación de la Ley Orgánica de Em­presas Públicas y la Ley Orgánica de Servidores Públicos, además de los decretos ejecutivos 225 y 813, entre los principales aspectos podemos señalar: Los derechos de sindicalización, huelga y con­tratación colectiva quedan reservados exclusi­vamente para obreros y excluye a los servidores públicos. Las personas consideradas como servi­dores públicos no tienen la categoría de trabaja­dores, lo que les ubica dentro del cumplimiento de un servicio civil que está integrado más al ám­bito del derecho administrativo que del derecho laboral. Se eliminó la representación de los tra­bajadores en los directorios de las empresas pú­blicas, ahora sólo los representantes del gobierno toman todas las decisiones, excluyendo a los trabajado­res, y abriendo el campo para que se puedan in­troducir medidas tendientes a la privatización de las empresas públicas o medidas flexibilizadoras en las relaciones laborales. Se reducen las indemnizaciones por despido. Cerca de 7000 empleados y funciona­rios del sector público salieron con la figura de “renuncia obligatoria”. Esto marca un precedente nefasto puesto que se puede dar el despido de cualquier trabajador, en cualquier condición, con dicha figura.

Ahora el gobierno va por los trabajadores del sector privado con el proyecto de reforma al Código del Trabajo. El Ministerio de Relaciones Laborales entregó a las centrales sindicales en el 2010 un documento que plantea ciertas reformas, entre ellas las que mencionamos a continuación:

Medidas que atentan contra la estabilidad como la ampliación de los contratos a plazo fijo a tres años, cuando anteriormente después de un año el trabajador ya era estable. La extensión del pe­ríodo de prueba de tres a siete meses. La jornada laboral de ocho horas diarias consecutivas, aplica­da de lunes a viernes, busca ser vulnerada, dando la oportunidad a los explotadores de distribuir las horas de acuerdo a su conveniencia –diez, cuatro, seis horas diarias incluyendo fines de semana- y sin ningún recargo por hora suplementaria, dan­do lugar a una explotación más intensa donde el empresario burgués quiere racionalizar al máxi­mo la extracción de plusvalía, atentando contra el tiempo de descanso que requiere el trabajador. Se pretende rebajar la jubilación patronal a un fondo global máximo de 15 salarios básicos. Se busca eliminar la bonificación por desahucio que actualmente está garantizada en el Código del Trabajo, manifestando que el monto de indemni­zación es muy alto. Se abre las puertas para el libre cambio de ocupación sin consentimiento del tra­bajador, siempre y cuando no represente mengua en categoría o remuneración, dando apertura a la polifuncionalidad. Se señalan siete causas a partir de las cuales el empresario puede despedir al tra­bajador unilateralmente. Se permite la revisibili­dad de los contratos colectivos. 

Y lo más grave: se busca prohibir que las huelgas se realicen dentro de las empresas o fábricas, atentando así contra el principio básico y fundamental de lucha de la clase obrera. Esta reforma pretende vulnerar los derechos de los trabajadores conquistados desde hace mucho tiempo. Con la excusa de “dinami­zar” el sector laboral, se pretende súper-explotar a los trabajadores.

Pero el elemento jurídico no sino sólo un aspecto de toda la arremetida del gobierno contra los trabajadores. El Estado pretende presentarse como “mediador” de las relaciones laborales, tratando de ocultar su objetivo que es el de preservar los negocios de los capitalistas. La criminalización se siente cuando los trabajadores que no son dóciles y sumisos a la política del gobierno son despedidos, aislados o se les pone el ojo para que sus contratos no sean renovados. La corporativización se evidencia a través de la creación de organizaciones sindicales auspiciadas por el mismo gobierno como la CSE, CNSP, o la CUTTAE; o mediante el apoyo directo de la CTE, o anteriormente de la UGTE, CEOSL y CEDOCUT, que llamaban a  respaldar al gobierno actual. Los incrementos salariales son sólo una carnada que invisibiliza el problema de fondo, pues dichas subidas del salario no guardan concordancia con el costo de la canasta básica, con el incremento de las otras mercancías que suben en mayor porcentaje, o con las formas de súper-explotación que se implementan en las empresas donde ese salario es ínfimo en relación a la ganancia obtenida por los capitalistas.

Las burocracias sindicales, disfrazadas de representantes obreras, han colaborado con el gobierno para la introducción de estas medidas. En varias ocasiones han guardado un silencio cómplice, para en otros realizar tibias movilizaciones. El objetivo de sus dirigentes es vivir a costa de los trabajadores y hacer carrera politiquera de la dirigencia sindical. Las centrales sindicales no son sino aparatos de los partidos reformistas que engañan a los trabajadores y los utilizan como mecanismo de presión ante el gobierno de turno, o como masa inconsciente para las elecciones. El problema no es de personas, de uno u otro dirigente corrupto, sino que esas organizaciones son simples máquinas de los politiqueros.

El Primero de Mayo no puede ser reducido a una fecha más, donde la costumbre vuelve pasivo al movimiento obrero. El primero de mayo no es una obligación ni un desfile, es una fecha de lucha y combate. Los trabajadores tenemos tres tareas fundamentales en estos momentos: una es enfrentar con decisión las reformas emprendidas por el gobierno, pero no sólo sus medidas sino al gobierno como tal; dos, desconocer a la burocracia sindical que se hace pasar como representante de los trabajadores; tres, recuperar la organización de los trabajadores, reivindicativa y políticamente, revitalizar la educación política y recuperar la independencia de clase ante el Estado y sus representantes.

El Movimiento Vientos del Pueblo, La Coordinadora Nacional Por la defensa de la Vida y la soberanía, La Brigada Obrera Revolucionaria,  Voces de Libertad y La Asociación de Centros Culturales Arte y Libertad,  te invitamos a participar en la manifestación que se realizará el miércoles 1º de Mayo. Nuestro lugar de concentración será en la Av. 10 de Agosto y Antonio Ante, junto a la parada Alameda del Trole Bus, sector Consejo Provincial y nos reuniremos desde las 8h00. Te esperamos

¡Levántate contra el patrón, levántate contra el gobierno, Levántate contra el capital compañero!
¡No a la reforma al Código del Trabajo!
¡Basta de despidos y flexibilización laboral!
¡A recuperar la organización y con ello la lucha!


miércoles, 17 de abril de 2013

Este 1ro de Mayo Súmate al Bloque Proletario por la Independencia de Clase

El Movimiento Vientos de Pueblo, La Coordinadora Nacional por la Defensa de la Vida y la Soberanía, La Brigada Obrera Revolucionaria, Voces de Libertad, y La Asociación de Centros Culturales Arte y Libertad, invitan a toda la gente que quiera sumarse al BLOQUE PROLETARIO POR LA INDEPENDENCIA DE CLASE (Ni gobierno, ni reformismo, ¡Basta de lo mismo!). Con lucha, arte y rebeldía vamos a reivindicar el Primero de Mayo.

jueves, 21 de marzo de 2013

REVISTA CONCIENCIA REVOLUCIONARIA No. 35


Revista ConCiencia Revolucionaria N. 35 

Artículos:
1 ) Vientos del Pueblo ante el resultado de las elecciones burguesas de febrero 2013

2) ¿Chávez revolucionario y Correa reaccionario?

3) La lucha femenina desde una concepción genuina y proletaria

4) El caso de los ex-trabajadores de Pilsener y el monopolio de "Cervecería Nacional"

5) No, la ciencia no es neutral. Un artículo escrito por Levi Leblond -científico francés-

6) Por una pedagogía liberadora
descárgala aquí: 

Léela y difúndela!
¡Revolucionando la consciencia, evolucionando mediante la acción, Soplan Vientos del Pueblo para la organización popular!